Una duda recurrente
Una de las preguntas más frecuentes tanto de propietarios como de inquilinos es quién debe asumir el coste de una avería. La respuesta depende del tipo de avería, de lo pactado en el contrato y, en última instancia, de la normativa aplicable.
Criterio general
Como norma general, las reparaciones necesarias para mantener la vivienda en condiciones de habitabilidad corresponden al propietario. Esto incluye averías en instalaciones básicas como fontanería, electricidad o calefacción, siempre que no se deban a un uso indebido por parte del inquilino.
Por otro lado, las pequeñas reparaciones derivadas del uso ordinario de la vivienda suelen corresponder al inquilino. Se trata de pequeños desgastes propios del día a día: cambio de bombillas, pequeños atascos, sustitución de juntas, etc.
¿Qué dice el contrato?
El contrato de arrendamiento puede detallar con mayor precisión cómo se reparten los gastos de reparación. Es recomendable incluir cláusulas claras que especifiquen:
- : - Qué tipo de reparaciones asume cada parte.
- : - El procedimiento para comunicar una avería.
- : - Los plazos de actuación.
- : - Si se establece un límite económico para las pequeñas reparaciones del inquilino.
Averías urgentes
En caso de averías urgentes que puedan causar daños a la vivienda o a terceros (fugas de agua, fallos eléctricos graves, etc.), el inquilino debe comunicar la incidencia al propietario de forma inmediata. Si no es posible contactar con el propietario, el inquilino puede realizar las reparaciones urgentes necesarias e informar posteriormente.
El papel de la gestión profesional
Cuando se cuenta con un servicio de gestión integral como Alquiler Día Uno 360, la coordinación de averías y reparaciones forma parte del servicio. El gestor recibe la incidencia, evalúa la situación, contacta con profesionales cualificados y supervisa la reparación, siempre con la autorización previa del propietario (excepto en urgencias previamente acordadas).
¿Y si hay seguro?
Algunas pólizas de seguro del hogar o de impago pueden cubrir determinados tipos de averías o daños. Es importante revisar las condiciones de la póliza para saber qué está cubierto y cómo activar la cobertura.
Conclusión
La clave está en un contrato bien redactado, una comunicación fluida entre propietario e inquilino y, cuando sea posible, el apoyo de un profesional que coordine y resuelva las incidencias de forma ágil.